En el diagrama de gestión de amenazas se destacan los componentes de una solución de gestión de amenazas. Ante todo, la red debe estar dividida en zonas de usuarios y dispositivos con requisitos similares de comunicaciones empresariales y protección de la red. En estas zonas, los administradores pueden aplicar una combinación de protección de amenazas basada en firmas y protección de amenazas basada en comportamientos, en función del riesgo que sufren las características del área que se protege. Es probable que las organizaciones también deseen realizar una inspección profunda específica de una aplicación, en aquellas aplicaciones que corren un riesgo especial de ataque. Por último, la solución debe disponer de un componente de gestión, notificación y verificación para garantizar el cumplimiento y el funcionamiento adecuado.
